En Islandia, la Navidad no trae un solo Papá Noel: trae 13 Papás Noel, los Jólasveinar (o Jólasveinarnir). Son 13 hermanos traviesos que bajan de las montañas, uno por noche, a partir del 12 de diciembre. Cada uno tiene una manía graciosa, y los niños islandeses saben de memoria quién es quién. Aquí tienes a los 13 en orden, con el día en que llegan y lo que hacen, contados de forma sencilla para niños de 3 a 8 años.
Cómo es la Navidad en Islandia para los niños
Imagina un país donde, en diciembre, el día es cortito y la noche es larguísima. Afuera hay nieve, viento frío y lucecitas brillando en las ventanas. Ese es el escenario de la cuenta atrás más divertida del año.
Los Jólasveinar son hijos de la giganta Grýla y de Leppalúði, y viven en las montañas junto con el Gato de Navidad, el Jólakötturinn. El primer hermano baja la noche del 11 al 12 de diciembre. Después llega uno cada noche, hasta que el último aparece el 24 de diciembre. En Nochebuena, la pandilla entera ya está en el pueblo.
Y la vuelta también es en fila: desde el día 25, se va uno por día, hasta que el último sube otra vez a las montañas el 6 de enero. O sea, casi cuatro semanas de visitas, travesuras y sorpresas.
El zapato en la ventana
Esta es la parte que los niños más esperan. En las noches de visita, cada niño deja un zapato en la ventana antes de dormir. Cuando pasa el hermano de turno, revisa cómo fue el día.
Quien se portó bien despierta con un regalito dentro del zapato. Quien hizo travesuras encuentra... ¡una papa! Sí, una papa. Es la forma islandesa de decir «mañana te esfuerzas un poco más». Y como son 13 visitantes, siempre hay tiempo de recuperarse la noche siguiente.
Si a tu hijo le encantan estos rituales, combínalo con una carta navideña. Tenemos un paso a paso de cómo escribir la carta a Papá Noel.
Los 13 Papás Noel de Islandia, en orden de llegada
Cada nombre islandés describe la travesura del hermano. Léelos en voz alta como puedas: la gracia está justamente en intentar pronunciarlos.
- Stekkjastaur (llega la noche del 11 al 12 de diciembre): el Pata de Palo. Camina tieso y torpe, y le encanta molestar a las ovejas.
- Giljagaur (13 de diciembre): se esconde en las zanjas y espera el momento justo para tomarse la espuma de la leche. Bigote de espuma asegurado.
- Stúfur (14 de diciembre): el bajito de la familia. Pequeño pero listo, raspa las sartenes buscando los restitos pegados al fondo.
- Þvörusleikir (15 de diciembre): el que lame la cuchara de palo. Si alguien dejó cerca la cuchara del bizcocho, ya puede despedirse de ella.
- Pottaskefill (16 de diciembre): el que raspa las ollas. Cuando él pasa, no queda ni un granito de arroz en el fondo.
- Askasleikir (17 de diciembre): el que lame los cuencos. Vigila cualquier cuenco olvidado y lo deja reluciente de tanto lamerlo.
- Hurðaskellir (18 de diciembre): el portazos. ¡Pum! ¡Pum! Le encanta dar portazos justo cuando todos quieren dormir.
- Skyrgámur (19 de diciembre): el glotón del skyr, el yogur islandés. Se come el bote entero y todavía busca más.
- Bjúgnakrækir (20 de diciembre): el ladrón de salchichas. Las salchichas de la cocina desaparecen en un abrir y cerrar de ojos.
- Gluggagægir (21 de diciembre): el espía de las ventanas. Pega la nariz al cristal para ver qué pasa dentro de la casa.
- Gáttaþefur (22 de diciembre): el narizón. Con esa nariz enorme, huele el pan desde lejos y sigue el aroma hasta la mesa.
- Ketkrókur (23 de diciembre): el pescador de carne. Usa un gancho para pescar trozos de carne sin que nadie lo vea.
- Kertasníkir (24 de diciembre): el último en llegar, y el que se lleva las velas. En las largas noches de invierno, quiere todas las velitas para él.
