El juguete casero tiene una ventaja que el comprado nunca tendrá: el niño ya jugó una vez mientras lo fabricaba. Y el material está en el cubo del reciclaje, rollos de cartón, botellas, una caja de zapatos, un calcetín sin pareja. Antes de empezar, tres cuidados valen para todo: tijeras de punta roma para los niños, los cortes difíciles a cargo de un adulto, y nada de piezas pequeñas sueltas si hay un bebé o un niño menor de tres años cerca.
Con rollos de cartón
- Prismáticos de explorador: dos rollos pegados uno al lado del otro, un cordel para colgarlos del cuello y pintura por fuera. Cinco minutos de montaje y una tarde entera de expedición por el patio. Cordel corto, como mucho hasta el pecho, nunca lo bastante largo para enrollarse al cuello.
- Circuito de canicas: rollos cortados a lo largo por la mitad y pegados a la pared con cinta, en ángulos que hagan bajar la bola de uno a otro. El niño prueba, falla y ajusta la inclinación, física gratis.
- Laberinto de caja: la tapa de una caja de zapatos, pajitas o tiras de cartón pegadas dentro formando paredes, y una canica que hay que guiar inclinando la caja. Solo para mayores de tres años, por la canica.
- Correpasillos de botellas: dos botellas cortadas y unidas por el cuello, dos cordeles largos pasando por dentro y cuatro asas de palo o de rollo en las puntas. Dos niños tiran y la botella corre de un lado a otro. Lija o cubre con cinta todos los bordes cortados.
Con botella, tapones y calcetín
- Bolos: seis botellas con un dedo de arena o agua en el fondo y una pelota de calcetín enrollado. Numera las botellas con rotulador y se convierte en un juego de sumar puntos.
- Sonajero de tapones: tapones agujereados y ensartados con cordel en un aro de alambre grueso o en una pinza grande. Fija bien los extremos, un tapón suelto es una pieza pequeña.
- Balero: la mitad superior de una botella como embudo, un cordel atado al tapón y una bola de calcetín o papel arrugado en el otro extremo. Cubre el borde cortado con cinta ancha.
- Marioneta de calcetín: un calcetín sin pareja, dos botones cosidos (u ojos de fieltro pegados, más seguros para los pequeños) y un trozo de fieltro para la lengua. Con una marioneta en la mano, hasta un niño tímido cuenta historias.
Reglas de seguridad que valen siempre
- Cortar es tarea de adulto: las botellas y el cartón grueso dejan bordes afilados. Cubre todo borde cortado con cinta ancha.
- La prueba del rollo: si una pieza pasa por dentro de un rollo de papel higiénico, es demasiado pequeña para menores de tres años.
- Pegamento y pintura atóxicos: revisa la etiqueta y trabaja sobre una superficie lavable, cerca del fregadero.
- Cordel siempre corto: cualquier cuerda larga en un juguete de niño pequeño es riesgo de enredo.
Después del taller, cuando las manos estén cansadas de pegar, se puede descansar viajando por el Jardín Mágico con Pigúiça, la husky de ojos azules de Dogavios, su juego gratis se abre en el navegador, sin instalar nada y sin anuncios molestando.




