¿Buscas chistes de monstruos para niños que den risa y no quiten el sueño a nadie? Aquí los tienes. Son 25 chistes cortos con monstruos, fantasmas y criaturas raras, todos tiernos y sin sustos. Funcionan en Halloween, en el coche, en la mesa y a la hora de dormir. Los monstruos de estos chistes tienen miedo a la oscuridad, olvidan las llaves y les da vergüenza, igual que a nosotros.
Los 25 chistes de monstruos y fantasmas
- El monstruo del armario tenía miedo a la oscuridad. El niño le preguntó por qué, y él explicó: «Aquí dentro se está muy apretado y se me olvidó la linterna.»
- Un fantasma intentó asustar al gato. El gato ni parpadeó y solo dijo: «Estás delante de mi televisión.»
- El monstruo de tres cabezas no podía elegir el sabor del helado. Pidió tres helados, uno para cada cabeza, y las cabezas se pelearon por quién se quedaba con el de fresa.
- Un fantasma se puso en la cola de la panadería. Estaba tan callado que cinco personas se colaron delante de él. Al final susurró: «Buuu... ¿puedo pagar el pan?»
- El monstruo saltó delante del niño y gritó: «¡RRRAAA!» El niño respondió: «¡Qué gracioso, ¿lo has ensayado?» El monstruo se puso rojo y se fue a ensayar un poco más.
- El vampiro simpático fue al supermercado solo a comprar zumo de uva. En la caja le preguntaron: «¿Quiere bolsa?» Él dijo: «No, gracias, yo vuelo.»
- El fantasma quería jugar al escondite, pero se esconde tan bien que nadie lo encuentra nunca. Hasta hoy espera sentado en medio del salón a que alguien acepte jugar.
- El monstruo debajo de la cama sintió cosquillas de un calcetín perdido. Se pasó la noche riéndose bajito, y el niño no pudo dormir de tanto reírse con él.
- Un monstruo peludo fue a la peluquería y pidió: «Solo quiero estar un poquito menos peludo.» El peluquero lo miró, respiró hondo y fue a buscar una escalera.
- El fantasma intentó asustar a la aspiradora. La aspiradora se tragó su sábana. Ahora el fantasma va en pijama y está muy avergonzado.
- La momia se quedó encerrada fuera de casa. Estaba tan enrollada que no consiguió encontrar la llave en el bolsillo.
- El monstruo del pantano se bañó por primera vez. Toda la familia lloró de emoción: «¿Quién es este monstruo tan guapo y que huele tan bien?»
- El esqueleto bailó tanto en la fiesta que los huesos hicieron clac-clac-clac. Todos pensaron que era la canción nueva y pidieron otra.
- El monstruo de ojo grande fue al oculista. Explicó: «Veo todo perfectamente. Solo quiero unas gafas para estar elegante.»
- El fantasma y el monstruo compartían casa. El fantasma atravesaba las paredes, y el monstruo se quejaba porque siempre le tocaba a él usar la puerta.
- El dragoncito intentó echar fuego, pero le salió solo un estornudo lleno de purpurina. El niño aplaudió tanto que decidió echar purpurina todos los días.
- El niño dijo: «No te tengo miedo.» El monstruo suspiró aliviado: «¡Menos mal! Entonces, ¿puedo dormir aquí esta noche?»
- El monstruo del lago se hizo famoso. Ahora solo firma autógrafos si se lo piden por favor y traen una galleta.
- Un fantasma pidió dulces o travesuras. La vecina le dio un caramelo, pero el caramelo atravesó su mano y cayó al suelo. Se pasó la noche pidiendo ayuda para recogerlo.
- El monstruo de barro pisó la alfombra limpia. Mamá gritó: «¡Quítate los zapatos!» Tenía seis pies y tardó media hora.
- El hombre lobo tierno aulló a la luna, pero la luna estaba dormida. Pidió perdón y aulló muy bajito para no despertar a nadie.
- El fantasma intentó pulsar el botón del ascensor, pero el dedo lo atravesó. Subió atravesando el techo, piso por piso, y llegó antes que todos.
- Llamaron al monstruo de las cosquillas para asustar en una fiesta de cumpleaños. En dos minutos todos los niños se reían en el suelo, y a él le dieron un trozo de tarta.
- El monstruo verde dibujó a su mejor amigo: un niño de cinco años. Colgó el dibujo en la nevera de la cueva, justo en el centro.
- Al final de la noche, el monstruo del armario dijo «buenas noches» y el niño respondió «buenas noches». Los dos se durmieron. El armario solo roncó un poquito.
